Ocho imágenes que prueban la gran belleza de los pisos yucatecos

 

A finales del siglo XIX e inicios del siglo XX, las artes decorativas se desarrollaron por todo México. En Yucatán fueron adquiriendo su propia personalidad y una clara muestra de esto son los pisos de pasta yucateca. Sus hermosos colores y formas siguen no sólo vigentes sino en constante renovación.

 

 

Las antiguas casas del Centro Histórico de Mérida eran enormes y muy altas. Una casa normal se construía en esa época con paredes de cinco metros de altura, ¿Cómo darle colorido y llenar los espacios de habitaciones tan amplias? Pues con los pisos de pasta.

 

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Los pisos de pasta son frescos e ideales para el calor. Además, llenan los espacios de color y de belleza. Así, las paredes, los pisos y los techos se volvieron lienzos para expresar la creatividad de los artistas yucatecos.

 

 

La riqueza de los diseños es enorme. Van desde una sencilla cuadrícula, hasta elaborados caleidoscopios que han ido cambiando conforme la época y sus gustos. La elección de formas y colores siempre estuvo apegada al entorno tropical de la península y a sus típicas formas atrevidas, muy distintas a las que vinieron originalmente de Europa.

 

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Actualmente existe un esfuerzo de conservación y rescate de esta tradición yucateca. En lugares como “La Peninsular” se han recuperado antiguos diseños y patrones para revivirlos en toda su belleza, sumándole nuevos y atrevidos diseños. Los hay con influencia europea y morisca, o pueden tener una cuadrícula similar a los huipiles yucatecos, por ejemplo.

 

 

Los mosaicos de pasta son hechos a mano, uno por uno, por maestros artesanos. Y aunque la producción es limitada, la espera bien vale la pena. El proceso comienza vertiendo hormigón en un molde cuadrado…

 

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El molde de diseño se pone a continuación, la cerámica de colores se vierte en este según el diseño. Todo debe hacerse muy rápidamente. El paquete se coloca en una prensa hidráulica y el resultado es una hermosa pieza de arte decorativo de aproximadamente 20x20cm y de 1.7 Kg de peso. La baldosa se recoge y cuidadosamente se deja secar durante unas semanas.

 

 

Los pisos de pasta se encuentran en todas las casas coloniales de ciudades como Mérida y Valladolid, y también son muy comunes en los poblados yucatecos. Además, dado su belleza y su valor decorativo, son utilizados en construcciones modernas, como hoteles, centros comerciales, spas, bares y restaurantes. Pisos y paredes llenos de color ¡un verdadero deleite para la vista!

 

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