Los cenotes de Valladolid; cuatro buenas razones para el asombro

Valladolid es un hermoso Pueblo Mágico ubicado al oriente del estado de Yucatán; una ciudad famosa por su gastronomía y por la amabilidad de su gente; ahí puedes encontrar fabulosos restaurantes y cafeterías, desde comida regional hasta platillos internacionales, además de hostales y hoteles con un toque colonial y buen gusto.

Algunos atractivos de esta joya colonial son el imponente monasterio de San Bernardino de Siena, que muestra la huella heredada de la arquitectura franciscana en toda la península, su acogedor Parque Principal que ofrece la sombra de sus laureles y el canto de los cientos de pájaros que ahí se dan cita cada atardecer. Pero Valladolid no sólo es recomendable por su cercanía a maravillas como Chichén Itzá o la zona arqueológica de Ek Balam… Otra buena razón para visitar la ciudad son sus increíbles cenotes:

El primero y probablemente el más conocido se encuentra en la parte histórica de la ciudad; El Cenote Zací  es representativo de Valladolid y su nombre significa “Gavilán blanco”. Es un imponente cenote a cielo abierto de forma ovalada aproximadamente de 28 metros de diámetro y altura de 26 metros. Es de muy fácil acceso ya que cuenta con escalinatas de piedra que permiten recorrer los alrededores, y mirar la variedad de peces de agua dulce que habitan en él. Las raíces de los árboles cuelgan, buscando la superficie del agua; La belleza de Zací se quedará grabada en tu memoria.

El Cenote cuenta con un restaurante especializado en comida regional yucateca y tiene un espacio para venta de artesanías. Se ubica en la Calle 36, entre 39 y 37 del barrio de Santa Ana y está abierto entre 9:00 am y 18:00 pm.

En segundo lugar se encuentra en Dzitnup, a cinco minutos del Cenote Zací; recibe visitantes de todo el mundo por su imponente belleza. El Cenote X´kekén se llama así debido a que según la leyenda fue un intrépido cerdito el que lo descubrió (X´Kekén es la palabra maya para cerdo). Este cenote está dentro de una caverna subterránea. El sol atraviesa una pequeña entrada natural en la parte superior de la bóveda, iluminando el interior y creando una imagen sorprendente con el reflejo del agua… El agua es poco profunda y es tan limpia y clara, que se observan múltiples peces. Es ideal para nadar. Se llega por la carretera Mérida-Valladolid, está a sólo tres kilómetros del Centro Histórico; sólo tienes que tomar la desviación a la comunidad de Dzitnup.

Para llegar a nuestra tercera recomendación sólo tienes que caminar unos metros ya que el increíble Cenote Samulá es vecino de X’Kekén y se encuentra en el mismo parador turístico. Es una hermosa caverna subterránea que sorprende por su belleza rodeada de estalactitas y por lo amplio del lugar; la altura de la bóveda te dejará maravillado. Sus aguas cristalinas de color azul turquesa son iluminadas por un orificio en la parte superior de la caverna por donde entra la luz brindando un espectáculo inolvidable al iluminar las aguas del cenote. Lo mejor es que también en esta maravilla se puede nadar.

Nuestra cuarta recomendación se localiza a la salida de la ciudad, entre el Centro Histórico y los cenotes de Dzitnup. El cenote Saamal se encuentra dentro de la Hacienda Restaurante Selva Maya, en una antigua hacienda ganadera y cuenta con bellos y muy cuidados espacios. Es un hermoso cenote abierto que además tiene una cascada y que está impecablemente cuidado. También puedes disfrutar del muy recomendable buffet regional que se ofrece en el restaurante del lugar. Abre todos los días de 12:00 a 17:00 horas.

En todos los casos, lo único que necesitas llevar es el deseo de disfrutar de imponentes joyas naturales y nadar en estos asombrosos espacios, ya que ahí mismo puedes encontrar chalecos salvavidas, gogles, visores, toallas (incluso trajes de baño), artesanías y por supuesto, deliciosa comida regional. Así que ya sabes, cuando visites Valladolid no olvides hacer un espacio en tu agenda para el asombro y el contacto con la naturaleza en una de sus más bellas expresiones.